Filosofía

Nuestra Filosofía

Principios básicos de nuestra escuela

Tenemos dos escuelas. Ambas se encuentran muy próximas, y compartimos parque casi a diario.Una se ubica en la calle Laurel 33, entrada por Moratines 23, donde se encuentra nuestro espacio Nido (9-18 meses), con dos acompañantes y una ratio de 4 bebés por acompañante, y Comunidad Infantil (18-36 meses) con 2 acompañantes y una ratio máxima de 12 a 14 peques, dependiendo de las edades. Tiene acceso peatonal al parque.
Y la otra, en la calle Peñuelas 59, junto a la Plaza de Peñuelas.
Se trata de nuestro espacio Casa de Niños, que acoge a un grupo de 16 peques de 3 a 6 años. Con una guía y una asistente Montessori Bilingües.
Nuestra escuela parte de un proyecto de Madre de Día que ha ido creciendo con muy buena acogida en el barrio.
Se trata de una “escuela libre”, principalmente en Nido y Comunidad, donde nos basamos en distintas pedagogías activas, Montessori y Pickler. Y en en Casa de Niños, nuestra metodología de trabajo es Montessori.
Utilizamos materiales montessori, en un ambiente preparado, en cuanto a movimiento empleamos materiales y módulos de psicomotricidad Pikler, de madera natural, y según esta metodología respetamos el movimiento libre y natural de cada un@ según sus etapas evolutivas, sin forzar posturas (sentarse, el gateo, caminar…).
Y en cuanto a comportamiento nos regimos por la metodología de Rebeca Wild, y la Disciplina Positiva;
“Si un niño se porta mal, es que no se siente bien” R. Wild
Según la Disciplina Positiva, no existe un mal comportamiento, sino una necesidad del niñ@, una petición de ayuda, como puede ser una falta de conexión con el adulto, de sentirse poco importante, y lo demuestre con una llamada de atención.
Nuestro papel como adultos no es juzgar su comportamiento, es tratar de descubrir cuál es su sentimiento.
Una escuela libre, es un espacio perfectamente preparado para que el niñ@, a través del juego libre, y el movimiento libre, pueda satisfacer sus necesidades. Los niñ@s tiene dos tipos de necesidades; 1. De supervivencia (comer, el calor, el amor, sentirse amado, transportado…) estas necesidades las va a satisfacer el adulto.
  1. Necesidades de desarrollo: el niñ@ va a ser quien elija cuándo cubrirlas, siguiendo su propio ritmo, y en conexión con su propio organismo (como la necesidad de jugar con el agua, o construir una torre). Nunca de forma directiva; “vamos a hacer una ficha”.
Nuestra función es la de garantizar que estas necesidades sean satisfechas, creando un espacio seguro, en un entorno preparado. Y para ello es muy importante ofrecerle unos límites, de una forma firme, pero amable. Nunca a través del castigo.
Nuestros limites son: el respeto hacia uno mismo, el respeto hacia los demás, y el respeto del ambiente.
Tenemos otro tipo de límites o normas, dentro de nuestras rutinas, para respetar el ambiente de trabajo, que vamos integrando los primeros días. También ofrecemos límites de seguridad, a la hora de realizar nuestras salidas diarias, y los límites personales, que demandan respetar nuestro propio espacio.
Para nosotras dar libertad al niño/a, es poder ofrecerle el entorno seguro que necesita, a través de unos limites, y que sea capaz de poder decidir qué hacer con su tiempo y con las posibilidades que le ofrece ese momento (juego libre) para poder satisfacer sus necesidades, y tener al adulto a su disposición.
Nuestro papel principal, a demás de fomentar la autonomía y reforzar así su autoestima. Es el de observar, y de acompañar de una forma respetuosa. Ayudarle a verbalizar sus emociones, a cubrir sus necesidades, tanto físicas, de desarrollo, o emocionales.
La familia tiene un papel importante en nuestro proyecto. Por ello organizamos trimestralmente las Escuelas de Familias, donde trabajamos de manera conjunta la adquisición de herramientas para educar al niño/a a través de la Disciplina Positiva, en nuestros talleres de “Limites y modificación de conductas”, entre otros. Impartidos por nuestra terapeuta Mariángeles de Prádena, de “Vida y Cuerpo”.
No utilizamos agendas. Tenemos una “checklist” en la entrada donde anotamos los puntos importantes del día, a demás de un grupo de “Telegram” donde enviamos fotos, vídeos u otra información relevante. Y tampoco utilizamos uniforme.
Damos la opción de traer la comida de casa o elegir el menú del cole, cocinado en mi casa, junto a las escuelas, de elaboración casera, reducido en sal, controlamos la materia prima, compramos nuestras frutas y verduras en el barrio, en “La huerta del Gato” (Paseo de la Esperanza), quien nos surte la fruta de las escuelas y las verduras para casa.
Al ser una escuela libre, no pertenecemos a la red de escuelas de la CAM, por tanto, no tenemos opción de cheque guardería. En cambio, aceptamos los “tickets guardería” de Edenred y Sodexo.